Helnwein es uno de los artistas más conocidos y también más controvertidos del mundo. Los motivos recurrentes en el proceso de creación artística de Helnwein son la violencia, el dolor y la herida. Así lo ilustran, por ejemplo, sus autorretratos con la cabeza vendada y la boca muy abierta. El artista se enfrenta a temas tabú y emotivos de la historia reciente: el nacionalsocialismo.
Nacido en Viena, Helnwein estudió en la Academia de Bellas Artes, y optó por aplicar una amplia gama de técnicas en su obra. Junto con la acuarela, el acrílico y el óleo, la fotografía se ha convertido en uno de sus medios más importantes.
Para mí, el arte es un arma con la que puedo devolver el golpe. El arte de Helnwein no conoce tabúes. Sus obras conmueven profundamente al espectador, llegando incluso a evocar repugnancia. En cualquier caso, el observador no se quedará frío.
William Burroughs, también fotografiado por Helnwein, dijo una vez que la revolución americana empezó con los libros y la música. Sería posible añadir las bellas artes a esa lista. En efecto, el arte de Helnwein podría tener la capacidad inherente de iniciar el cambio penetrando en el sudario de lo políticamente correcto y reconquistando el arte de las acciones primitivas innatas.
Exposiciones individuales: Albertina, Viena 2013; Museo Nacional de San Carlos, Ciudad de México, 2012; Crocker Art Museum, Sacramento 2011; Friedman Benda Gallery, N.Y.Modernism, San Francisco 2009; Galerie Rudolfinum, Praga 2008; Lentos Museum, Linz, 2006; Ludwig Galerie Schloss Oberhausen, 2005; Palace of Legion of Honor, San Francisco, 2004; Museum of Tolerance, Los Ángeles, 2003; Robert Sandelson Gallery, Londres, 2000; Wäinö Altonen Museum, Turku, Finlandia, 1998; State Russian Museum, San Petersburgo, 1997 y muchas más.