Pasado el Momento decisivo - Más extraño que el paraíso (tríptico) - 2006
3x128x125cm, 120x401cm instalado.
Edición de 5
C-Prints analógicos, impresos a mano por el artista en Crystal Fuji Archive, superficie mate, basados en 3 Polaroids,
No está montado.
Etiqueta de firma y certificado.
Inventario del artista nº 807.01.
Publicado en "Stranger than Paradise", editado por Hatje Cantz, 2005 (Monografía)
El arte de Stefanie Schneider: Un sueño de percepción y memoria
En los reinos extraños y cambiantes de la obra de Stefanie Schneider hay una belleza inquietante, de esas que no se ven sino que se experimentan, que se sienten en la médula, que se comprenden en fragmentos. El suyo no es un mundo de claridad, sino de percepción: un paisaje en el que la realidad se dobla, se distorsiona y se convierte en algo más parecido a los estados oníricos en los que los límites del yo y del tiempo se difuminan.
Sus imágenes son una forma de desilusión, o quizá un suave despertar, un renacimiento de lo que creemos perdido. A través de la lente descolorida de la Polaroid, un medio que capta tanto la pureza como la imperfección de la memoria, Schneider nos reintroduce en lo que hay al otro lado del velo. No estamos simplemente mirando la imagen; estamos dentro de ella, suspendidos en los momentos lánguidos y medio recordados entre el sueño y la vigilia.
Las figuras de sus fotografías -a menudo mujeres, tan evocadoras en su aislamiento- vagan por un desierto de espacio tanto literal como psicológico. El color parece parpadear como una visión alucinatoria, arrastrándonos hacia una existencia a la vez bella y trágica. Hay una cualidad andrógina en su obra, una sugerencia de identidades no fijas sino en flujo, como si la propia forma humana fuera algo maleable, fácilmente estirado y alterado por las fuerzas del tiempo y la emoción. Estas figuras existen como individuos y como arquetipos, como si el espectador pudiera ponerse en su lugar y dejar atrás el yo, experimentando lo que significa ser otro, ser algo fugaz, nunca del todo aquí, pero siempre recordado.
Como el mejor de los soñadores, Schneider juega con el tiempo, colapsando pasado, presente y futuro en una especie de momento eterno, donde nada es permanente y todo está sujeto a las leyes de la impermanencia. Hay una profunda tristeza en ello: la conciencia de que el acto mismo de la memoria es un acto de pérdida. Y, sin embargo, también existe un extraño tipo de liberación, una libertad al abrazar la inevitable decadencia de las cosas, la transformación de los momentos en algo a la vez distante e íntimo.
La obra de Schneider no se limita a captar el mundo, sino que lo destila en algo más surrealista, más inasible. A través de la lente de la memoria y la paleta de colores que se desvanecen, nos transporta a un lugar en el que no somos meros espectadores, sino participantes, tocando lo inalcanzable, comprendiendo lo fugaz y -quizás lo más importante- recordando la belleza de las cosas que no se pueden retener.
Stefanie Schneider se licenció en Diseño de Comunicación en la Folkwang Schule Essen (Alemania). Su obra se ha expuesto en el Museum for Photography, Braunschweig, Museum für Kommunikation, Berlín, Institut für Neue Medien, Frankfurt, Nassauischer Kunstverein, Wiesbaden, Kunstverein Bielefeld, Museum für Moderne Kunst Passau, Les Rencontres d'Arles, Foto -Triennale Esslingen, Bombay Beach Biennale 2018.