«Gravures» es una correspondencia entre Mario Prassinos y Nesto Jacometti, Escrito en francés en 1961 y compuesto por 6 páginas; se lee perfectamente y está en excelentes condiciones, salvo por unos agujeros en el margen izquierdo.
Una carta mecanografiada firmada por N.J., con notas manuscritas a lápiz de Nesto.
Cuatro cartas autógrafas firmadas por Prassinos y dirigidas a Nesto.
Una tarjeta de invitación firmada por Prassinos dirigida a Nesto
En 1955, el editor y coleccionista Nesto Jacometti se embarcó en una nueva iniciativa editorial, L'Oeuvre Gravée, que dio a conocer a nuevos nombres de prestigio en el panorama artístico parisino. Muchos artistas le deben a él sus primeros pasos en el arte del grabado: Marino Marini, Massimo Campigli, Zao Wou-Ki, Johnny Friedlaender, Corneille, Max Ernst, Alberto Magnelli y Mario Prassinos. La extensa carta mecanografiada de Nesto explica el proyecto gráfico y es un informe muy detallado de esta ambiciosa aventura editorial, con los resultados que acaba de dar a conocer tras seis años (1955-1961).
«Quiero volver a trabajar contigo, con grabados de otro estilo y quizá con una técnica diferente».
Mario Prassinos (1916-1985)
Mario Prassinos, de ascendencia greco-italiana, fue un pintor modernista francés, grabador, ilustrador, escenógrafo y escritor, hermano de la famosa escritora surrealista Gisèle Prassinos. Entre 1942 y 1950 conoció a Raymond Queneau y a Albert Camus, y creó obras de arte para las Ediciones Gallimard. Las obras de Prassinos se encuentran en los principales museos de arte de Europa y Norteamérica. Tras su muerte, se donaron 800 obras del artista al Estado francés. La colección «Donación Mario Prassinos» se encuentra en la capilla de Notre-Dame de Pitié, en Saint-Rémy-de-Provence.
Nesto Jacometti (Locarno, 1898- 1973)
Nesto Jacometti es que sigue siendo hoy en día una figura fascinante del panorama cultural local e internacional del siglo pasado. Coleccionista y editor de arte gráfico, fue el impulsor de dos importantes proyectos y aventuras editoriales: la Guilde Internationale de la Gravure y L’Oeuvre Gravée
Nacido en Locarno a finales del siglo XIX, a los 30 años abandonó el Tesino para trasladarse a París y sumergirse en el ambiente bohemio de Montparnasse. La guerra le obliga a regresar a Suiza, a Ginebra, donde trabaja en el ámbito periodístico y conoce a personajes como Albert Skira y Pierre Cailler. Con este último, una colaboración que surgió y Esto dio lugar, en 1949, a la creación de una cofradía de impresores: una edición de grabados y litografías destinada a una amplia difusión de la Escuela de París. Durante toda su vida, Jacometti colabora e implica a artistas como Rufino Tamayo y Jean Lurçat, Antoni Clavé, Zao Wou-Ki, Alfred MANESSIER, Gustave Singier y Zoran Music. En 1953 le concedieron el Gran Premio de la Crítica en la Bienal de Venecia. En 1955, Giacometti se embarcó en una nueva iniciativa editorial, «L'Oeuvre Gravée», que atrajo a nuevos nombres de prestigio del panorama artístico parisino. Muchos artistas le deben su iniciación al arte del grabado: Marino Marini, Massimo Campigli, Zao Wou-Ki, Johnny Friedlaender, Corneille, Max Ernst y Alberto Magnelli.