Pintura acrílica realizada por Dario Cusani en 1996. Certificado de autenticidad del Artista sobre la fotografía.
ME CONVIERTO EN ARTISTA PROFESIONAL (1986)
En la primavera de 1986, con el cierre del periódico Reporter, decidí abandonar la actividad empresarial liquidando la SIPE Società Italiana Pubblicità Editoriale creada sólo 2 años antes. Terminaba un periodo muy hermoso, pero también difícil, que me había impedido pintar como lo había hecho durante más de 20 años.
Pero no abandoné el mundo de la comunicación para el que me había hecho periodista 10 años antes. El único cambio fue la forma de comunicarme, ya no con palabras, sino con las imágenes que habían poblado mis SUEÑOS DESDE que era niña. Aunque sólo fuera en esos sueños, siempre llegaba el CABALLERO BLANCO para protegerme de los abusos que recibía por mi timidez e ingenuidad. Por eso, desde niña había llevado al papel con lápiz y ceras esas imágenes, ¡dibujos que se habían perdido! Éstas, junto con la música que tocaba al piano, me hacían navegar por los mundos fantásticos de mi imaginación. Un regalo que debo a mis padres, a quienes estoy agradecida.
Ese cambio de trabajo fue también de vida y me dio una carga de ENERGÍA ATÓMICA que me envió imágenes fantásticas de la vida real que se agolparon en mi mente y me lancé de cabeza al nuevo trabajo.
La primera imagen estaba relacionada con un acontecimiento de unos meses antes, cuando fui de Roma a Milán por trabajo. Ciudad en la que vivía mi hermano gemelo Sergio que, a instancias de nuestro padre, se había trasladado desde Nápoles a los 18 años (1966) para estudiar economía en la famosa Universidad Bocconi. Sergio me hizo acompañarle a su gigantesco Mercedes y allí, en el salpicadero, descubrí un extraño objeto negro. Le pregunté al conductor qué era y me lo dijo. "Por cierto, permítanos informarle de que llegamos un poco tarde... sí, doctor, es un teléfono móvil y sí, ¡voy en coche!". Me sorprendió lo nuevo que entró en mi cerebro.
Así fue como, tras la turbulenta fase del cierre de Reporter y de mi empresa y la repentina decisión de dedicarme al arte como forma de "comunicación", ¡reapareció aquella imagen del teléfono! Entonces nació EL CABALLERO DEL TELÉFONO, su primera obra y su primera investigación como "artista profesional". El POST FUTURISMO, ese mundo posterior al futuro que personas brillantes habían donado a la humanidad con sus inventos: el ordenador y el móvil. ¡¡¡Creo que fueron los 2 inventos brillantes y positivos del final del segundo milenio que nadie en aquel momento podía imaginar hasta qué punto cambiarían la vida en la Tierra en un futuro inmediato!!!
INTERIOR
El mismo año 1988, unos meses después del inicio de "cromática", nació la investigación "Interni", del culto a la casa que tienen los napolitanos y además ¡del amor que tenía mi madre Lidia y que me transmitió! De ella, de una familia burguesa de industriales del aluminio, aprendí que el hogar es el refugio de la gente frente al mundo exterior; es el lugar donde la familia y los amigos acogen... Entonces descubrí que en Nápoles la casa es el "retrato" de quienes viven en ella, ¡ya sea el castillo o la villa del noble rico o el "hogar" del plebeyo pobre! En napolitano decimos "vascio", ¡lo que está "por debajo" del nivel de la calle en este caso! ¡Todos los hogares tienen el mismo decoro, amor y respeto por uno mismo y por los demás!
Tras los primeros "interiores" de casas familiares (de mis padres, hermanos y mía), de amigos y de coleccionistas varios, se produjo un nuevo acontecimiento. El "traspaso" entre las obras "cromáticas" y las "interiores". Con "cromática" había representado la relación de sufrimiento del ser humano con el mundo exterior y los demás seres vivos... es decir, ¡mi autorretrato de los primeros 40 años de vida!
Así que en los "interiores" hice el retrato "interior" de mí mismo y de la gente, en la relación entre el mundo exterior y el interior, es decir, entre uno mismo y otras personas, ¡amadas y odiadas! Pero en cualquier caso no representados ni reconocibles, las personas en general que todo el mundo conoce y a las que se enfrenta en la vida para bien o para mal.