Louis Paul Ordonneau es un pintor francés nacido en 1975. Vive y trabaja en París. En 1999, instaló su estudio en lugares temporales y alternativos de la capital. A partir de entonces, la exploración del color ocupó un lugar central en su obra. Durante una de sus primeras exposiciones, un visitante comentó: "Demasiados colores en tus cuadros". He elige asumir este exceso y hacer de la exuberancia del croma una línea de conducta, su camino hacia la libertad. En su investigación artística, la figuración se eclipsa en favor de una abstracción densa que no niega por ello la realidad, sino que arroja sobre ella la perspectiva singular de una mirada fascinada por los colores: la mirada de un pintor que persiste sea cual sea el medio. "Pintar, para mí, es más que nunca bajar al interior de uno mismo" "Cuando vienes a una exposición, esperas descubrir novedades y ver dónde está el progreso del artista. Esta vez, para mi exposición en la Galería Claire Corcia, no hay novedad contemporánea, ni asertividad, ni confirmación de creencia, ni certeza o coherencia, ni teoría.
Como la superficie del lago está llena de hojas caídas, tiene una gran profundidad.
Hoy presento un trabajo de deconstrucción que realicé para volver a la esencia de mi ánima en la creación, extraerla y ver adónde me llevaba en la pintura.
Exponer mis defectos, mis contradicciones, mis tentativas, mis errores para compartir lo que podemos aprender al ponernos en peligro, esto es lo que propongo en esta exposición en la que no encontrarán los que conocen mi trabajo desde mis comienzos.
En este proceso, detuve mis pinturas cuando ya no las comprendía. Quería pintar lo desconocido en el sentido más fuerte. Al centrarme en esta incomprendida, creo que me estoy acercando a mí misma. Ya no hay acumulación de referencias, ni "búsqueda de Char-lie", ni siquiera demostración de saber hacer o pareidolia. Ya no hay deseo de progreso ni de coherencia.
Es evidente que estoy mostrando dificultades. También es una forma de exigencia ética. Puede que sea ingenuo, pero también veo en ello una forma de reencantamiento.
Pregúntate por qué mantenemos impresos en nuestra memoria recuerdos de prados, ríos, algas, profundidades.
Pintar, para mí, es más que nunca bajar al interior de uno mismo, porque la superficie del lago está llena de hojas muertas y entonces hay que bucear en las profundidades, donde la imaginación ya no está condenada por tormentos ridículos. ...aunque sea a riesgo de encontrarse con una neutralidad que bien podría hacer pensar en la nada.
En mis cuadros, se puede creer que repito géneros de paisajes con variaciones. Es el caso. Todo queda por hacer y todo quedará siempre por hacer. Es una forma de oponerse a la idea de una teoría total en la pintura, que hoy en día suele ser satisfactoria." Louis Paul Ordonneau