Este cofre de boticario japonés (tansu) data del primer año de Kaei (1848), finales del periodo Edo. La fecha está grabada internamente con tinta de pincel, lo que proporciona una prueba histórica directa de su origen.
En el interior, unas inscripciones manuscritas indican el orden de los cajones, así como las hierbas medicinales que se guardaban en su interior. Algunas marcas se han desvanecido, pero muchas siguen siendo legibles, conservando un registro tangible de su uso en la práctica tradicional Kampo.
No se trata de una imitación posterior. Es una auténtica pieza de trabajo del periodo Edo, construida para uso médico cotidiano. Su estructura, inscripciones y desgaste reflejan un largo servicio de aplicación práctica más que una intención ornamental.
Los cajones están dispuestos en una cuadrícula disciplinada, que enfatiza la claridad y la función. Las anillas redondas de hierro conservan sutiles irregularidades, moldeadas a mano y no a máquina. Estas variaciones silenciosas introducen una presencia humana dentro de la estructura, por lo demás ordenada.
La supervivencia de muebles utilitarios de madera de hace casi 180 años en Japón es en sí misma notable. La humedad, las inundaciones y los incendios han dificultado históricamente la conservación de estos objetos cotidianos. En comparación con las obras hechas para ser expuestas, el mobiliario práctico tenía muchas más probabilidades de ser desechado. Los ejemplos supervivientes son cada vez más escasos.
Más que una perfección refinada, esta pieza lleva la tranquila dignidad de la resistencia. El tiempo no la ha mermado, sino que le ha dado forma. En sus superficies desgastadas y proporciones medidas, se encuentra la serena profundidad que define el wabi-sabi: la belleza revelada por el uso y el paso de los años.
Más que un armario, es un raro ejemplo de mueble utilitario del periodo Edo, hecho para trabajar, no para exponer.
Notas de estado:
- La estructura es sólida y estable, sin problemas estructurales
- La superficie presenta un importante desgaste relacionado con la edad, incluidos arañazos, abrasiones, abolladuras y zonas de decoloración que concuerdan con su origen en el siglo XIX
- Presenta pequeñas grietas y movimientos naturales de la madera, típicos de los muebles de esta época
- Los herrajes presentan pátina y desgaste propios de la edad
- En algunos frentes y laterales de los cajones se conservan caracteres manuscritos que reflejan el uso histórico del mueble
- Los cajones funcionan con suavidad teniendo en cuenta la antigüedad de la pieza
Se limpia suavemente sólo con agua.
Como auténtica pieza del periodo Edo de mediados del siglo XIX, esta cómoda muestra signos naturales de envejecimiento inherentes a los muebles antiguos japoneses. Características como el desgaste de la superficie, el sutil movimiento de la madera, las pequeñas marcas y las zonas decoloradas son reflejos de su historia y autenticidad, no defectos. Revisa atentamente todas las fotos -los detalles del estado son visibles en las imágenes- y no dudes en ponerte en contacto con nosotros si tienes alguna pregunta antes de comprar.
Interior del cajón:
pequeño: 8,8 × 18,0 × 9,2 cm (3,5" × 7,1" × 3,6")
grande: 68,7 × 17,5 × 14,2 cm (27,0" × 6,9" × 5,6")
Peso: 15,3 kg (33,7 lbs)
Información sobre el envío:
Enviamos desde Japón. Proporcionaré mi propio presupuesto de envío. Pregúntanos.
Los derechos de importación, impuestos y tasas de aduana son responsabilidad del comprador.
Enfoque de la selección y la restauración:
Cada pieza se selecciona individualmente a través de nuestro propio ojo, y luego se restaura para revelar su estado más convincente. El movimiento, la estabilidad y la superficie se consideran como una sola cosa a través de la práctica con la que hay que convivir de forma natural, honrando la pátina natural de la madera al tiempo que se evitan los decapantes químicos agresivos para el medio ambiente o la abrasión enérgica.