78244 Tapiz de Aubusson francés antiguo de finales del siglo XIX, 4'00 x 4'09. Tejido en los afamados talleres de Aubusson a finales del siglo XIX, este tapiz francés antiguo evoca el esplendor caballeresco de un mundo medieval perdido hace mucho tiempo, un cuadro romántico extraído no de la historia, sino de los sueños de la Belle Epoque. Aquí, unos gallardos cazadores vestidos con túnicas rosas y gorros emplumados deambulan por un bosque estilizado, con sus sabuesos alerta y ansiosos en medio de un derroche de follaje y flora floreciente. Es una visión de pompa y nobleza pastoral, que evoca la grandeza de la vida cortesana renacentista vista a través de la lente ornamental del revivalismo del siglo XIX.
La escena se desarrolla como una chanson de geste tejida, en la que cada figura se representa con un propósito narrativo: un hombre lleva una lanza, otro conduce un fiel sabueso, mientras que dos jóvenes nobles, ataviados con suntuosas túnicas, observan desde el sendero boscoso con gracia contemplativa. El terreno ondula en ondas pictóricas, salpicado de árboles de color rojizo y musgo, con sus copas emplumadas en suave abstracción. Bajo ellas, un suelo de bosque floral florece con estilizadas flores y plantas de hojas gigantes que estallan en tonos carmesí, azafrán e índigo, un guiño a los tapices millefleurs del siglo XVI, reimaginados con brío en el siglo XIX.
Enmarcando esta romántica historia del bosque hay una cenefa decorativa adornada con cintas ondulantes, florituras geométricas e inflexiones heráldicas en carmesí y azul marino. A diferencia de las sutiles cenefas de los tapices medievales originales, este marco se afirma audazmente, señalando la sensibilidad artística de los talleres de Aubusson, donde la artesanía se encontraba con el diseño teatral. Añade no sólo cohesión, sino también un toque de grandeza, asegurando que la composición se sienta a la vez anclada y elevada, adecuada para los salones y grandes salones de la nobleza francesa del siglo XIX o de mecenas burgueses encantados con la Edad Media.
La estructura del tapiz habla de la maestría de sus tejedoras: tejido plano con un sentido pictórico de la luz y la forma, su reverso revela la disciplinada segmentación cromática que define el método Aubusson. Los hilos de lana -teñidos a mano y entrelazados con esmero- capturan una vitalidad que se ha suavizado en una paleta de rica dignidad terrosa. Este textil, aunque basado en el pastiche, nunca fue una mera reproducción; era una expresión de nostalgia hecha nueva, un tributo a la herencia y a la fantasía tejido para una nueva era de gusto y refinamiento.
En su conjunto, este tapiz de Aubusson ofrece algo más que esplendor decorativo: es un portal a un pasado romántico, donde la naturaleza se idealiza, la nobleza es eterna y las historias se cuentan con hilos. Refleja el anhelo decimonónico de un mundo de honor y belleza, que nunca existió del todo, pero que perdura para siempre en la memoria tejida de tapices como éste.
Representado en tonos abigarrados de tostado, rosa, cerúleo, marrón, dorado, rojo, topo, rosa, ciruela, oliva, salvia, glauco, óxido, dorado, verde, verdín, morado, cereza y beige con otros colores de acento.
Desgaste por edad deseable. Abrash.
Lana tejida a mano.
Fabricado en Francia.
Medidas: 04'00 x 04'09.
Fecha: Década de 1880. Finales del siglo XIX.