Busto policromado de un obispo, tallado en madera, del siglo XVIII; fragmento eclesiástico continental
Un impresionante busto de madera tallada del siglo XVIII que representa a un obispo, magníficamente esculpido y que conserva restos de su decoración policromada y sus dorados originales. Con un gran carácter y un gran valor histórico, este impresionante fragmento eclesiástico habría formado parte, en un principio, de un elemento decorativo de iglesia más grande, una figura devocional o una talla arquitectónica.
En la imagen, el obispo aparece con la mitra, una barba larga y una expresión solemne, lo que transmite la dignidad y la autoridad propias de los altos cargos de la Iglesia. La superficie pintada que se conserva ha adquirido un bonito tono con el paso de los siglos, creando una pátina maravillosamente auténtica.
Se presenta de forma profesional en un soporte de acero hecho a medida, al estilo de los que se ven en los museos, lo que permite disfrutarla como una obra de arte escultórica.
Fecha aproximada
siglo XVIII
Historia
A lo largo del siglo XVIII, las figuras de madera talladas de obispos, santos y otras figuras religiosas siguieron adornando iglesias, monasterios y capillas por toda Europa continental. Ya fuera como parte de retablos, sillerías de coro o proyectos arquitectónicos, estas esculturas desempeñaron un papel importante tanto en la decoración como en la devoción religiosa.
A lo largo de los siglos, se han modificado o reformado muchos interiores de iglesias, lo que ha hecho que los fragmentos que han sobrevivido, como este, se hayan convertido en objetos muy codiciados por sí mismos. Hoy en día se valoran tanto por su importancia histórica como por su belleza escultórica.
Artesanía
Esta talla muestra una gran maestría artesanal, con un modelado facial expresivo y una forma escultórica muy marcada.
La barba profundamente tallada del obispo, sus rasgos marcados y su imponente mitra se han plasmado con gran maestría para crear una figura que irradia una autoridad serena. La decoración policromada, aplicada a mano y ahora suavizada por siglos de envejecimiento natural, aporta una profundidad y una riqueza que los acabados modernos no pueden igualar.
Los restos que se conservan del dorado y la pintura ilustran a la perfección los esquemas decorativos que antaño adornaban los interiores de los templos del siglo XVIII.
Diseño y atractivo decorativo
Es un objeto que llama la atención al instante.
Su superficie desgastada, su aspecto expresivo y su presentación de museo hacen que encaje igual de bien en una casa de campo tradicional, en un interior contemporáneo o en una colección curada de antigüedades arquitectónicas. La combinación de la superficie pintada original y la forma escultórica le da a la pieza un atractivo decorativo excepcional, al tiempo que conserva su legado eclesiástico.
Ya sea que la pongas en una consola, en una estantería, en un pedestal o dentro de un gabinete de curiosidades, siempre será un punto de atracción atemporal, lleno de historia y carácter.
Procedencia
Europa continental.
Colección privada.
Originalmente formaba parte de una talla eclesiástica más grande o del mobiliario de una iglesia.
Comentarios del concesionario
Nos encanta especialmente buscar tallas eclesiásticas porque cada pieza tiene su propia historia, y este busto de obispo no es una excepción.
La superficie pintada, con ese precioso aspecto desgastado por el paso del tiempo, las expresivas tallas y los siglos de desgaste natural le dan una calidez y una autenticidad que, sencillamente, no se pueden reproducir. En lugar de restarle valor a la obra, las marcas del paso del tiempo le dan más carácter, recordándonos su larga trayectoria en un entorno religioso.
Montada en un soporte hecho a medida, se ha convertido en una llamativa escultura decorativa que gustará tanto a los coleccionistas de arte religioso y antigüedades arquitectónicas como a los diseñadores que buscan piezas auténticamente históricas con presencia.
Condición
Está en buen estado, propio de su antigüedad.
Se aprecian pérdidas y desgaste históricos por todas partes, incluidas pérdidas en la punta y en algunas zonas de la mitra, todo ello totalmente acorde con su antigüedad y su antiguo uso eclesiástico. La talla conserva atractivos restos de su decoración policromada y dorada original, además de una superficie con un aspecto envejecido y natural que realza su autenticidad.
Montado en un moderno soporte de acero.
Medidas
Altura: 26 cm / 15.7 pulgadas
Anchura: 13 cm / 5.9 pulgadas
Profundidad: 17 cm / 5.9 pulgadas
Peso: 0,8 kg / 1.8 libras